Las pequeñas y medianas empresas que trabajan como proveedoras de Vaca Muerta encendieron una señal de alarma por los recortes en los contratos y las demoras en los pagos. La Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo (CEISA) denunció que grandes compañías del sector hidrocarburífero están trasladando costos y necesidades de financiamiento a los prestadores locales, una situación que, según advirtió, amenaza la continuidad de numerosas firmas neuquinas.

Uno de los casos señalados por la entidad es el de Halliburton Argentina S.R.L., que solicitó una reducción del 23% en los montos de los contratos vigentes para el período comprendido entre agosto y diciembre de 2026. CEISA rechazó el planteo y advirtió que este tipo de medidas comenzó a replicarse en otras relaciones comerciales dentro de la cadena de proveedores de la formación no convencional.

Vaca Muerta: las pymes denuncian recortes del 23% en los contratos

Según la cámara empresaria, las rebajas unilaterales afectan la planificación financiera de las pequeñas y medianas empresas, que deben sostener sus operaciones mientras afrontan costos laborales, tributarios y de insumos.

Las proveedoras locales cumplen tareas vinculadas con el desarrollo de Vaca Muerta y realizaron inversiones en tecnología, infraestructura, capacitación y seguridad para responder a las exigencias de la industria. Desde CEISA sostienen que trasladarles los costos del ajuste compromete la estabilidad de ese entramado productivo.

La entidad también alertó sobre las consecuencias que una eventual crisis de las empresas proveedoras podría tener en el empleo registrado, la actividad comercial y la economía de las localidades vinculadas con la producción de hidrocarburos en Neuquén.

Qué es el «Habilita» y por qué demora los pagos en Vaca Muerta

A los recortes contractuales se suma otro problema denunciado por las pymes: las demoras en la aprobación y emisión de los certificados de avance de obra, conocidos en la industria como «Habilita».

De acuerdo con CEISA, algunas operadoras y grandes contratistas dilatan estos procedimientos administrativos, lo que impide que los proveedores emitan las facturas correspondientes por trabajos que ya realizaron.

La cámara explicó que, sin esa habilitación, no comienza a correr el plazo formal de pago. Mientras esperan la aprobación de los certificados, las empresas deben afrontar salarios, impuestos, insumos y otros gastos operativos.

Según el planteo de las proveedoras, las demoras suelen justificarse mediante observaciones menores que prolongan los tiempos de cobro. Esta situación agrava las dificultades financieras de las firmas, que deben mantener sus obligaciones al día pese a no contar con los ingresos correspondientes a los servicios prestados.

Las pymes de Neuquén piden una mesa de diálogo urgente

Frente a este escenario, CEISA reclamó la conformación de una mesa de trabajo con participación de las compañías operadoras, las empresas de servicios especiales, las cámaras empresarias, los sindicatos y el Gobierno de Neuquén.

El objetivo es revisar los recortes contractuales, destrabar las certificaciones pendientes y establecer reglas comerciales que permitan a las proveedoras planificar sus operaciones y sostener el empleo.

Desde la cámara plantearon que la competitividad de Vaca Muerta debe apoyarse en la innovación, la planificación conjunta y los acuerdos equilibrados. También advirtieron que el crecimiento de la producción nacional de hidrocarburos no debería depender del ahogo financiero de las pequeñas y medianas empresas que forman parte de la cadena productiva.

El reclamo abre un nuevo foco de preocupación en torno a la actividad de Vaca Muerta: mientras las pymes denuncian menores ingresos y demoras para cobrar por los trabajos realizados, advierten que la presión financiera puede trasladarse a los trabajadores y al conjunto de las economías locales.